
La mayoría de estas bacterias son Lactobacillus, que cumplen funciones súper importantes como:
Mantener el pH vaginal ácido (aprox. 3.8–4.5)
Evitar el crecimiento de hongos y bacterias dañinas
Reducir malos olores
Proteger contra infecciones vaginales y urinarias
Mantener el equilibrio natural de la zona íntima
Cuando esa microbiota se altera, puede aparecer:
Flujo con olor fuerte
Picazón o ardor
Candidiasis
Vaginosis bacteriana
Infecciones recurrentes
Molestias después de relaciones sexuales
Hay muchas cosas que pueden desbalancearla:
Antibióticos
Estrés
Cambios hormonales
Jabones agresivos
Mala alimentación
Relaciones sexuales
Uso frecuente de protectores diarios
Duchas vaginales


